Aquí está la resistencia Trans
Las calles de Buenos Aires sintieron la verdadera reivindicación de los derechos. La gente congregada con más de 4 calles de columnas vivió en primera persona lo que es la resistencia trans, travesti, trava. Luego del gran hito en la historia del movimiento trans y travesti argentino y de Latinoamérica, con el fallo judicial a favor de Diana Sacayán, declarando a David Marino como asesino intelectual, bajo la figura legal del travesticidio social. Sentó jurisprudencia a favor de nuestro colectivo, por homicidio a una persona travesti, que considera el agravante de la violencia y odio a la identidad o expresión de género. A lo largo de la tarde/noche, varixs activistas y militantes de diferentes espacios políticos y sociales, concentraron en Plaza de Mayo, donde se llevaron a cabo intervenciones artísticas que dieron la antesala a la marcha. En ella se materializó la construcción de un espacio de unidad, conducido y liderado por nuestro colectivo. En Argentina la identidad travesti y trans fue considerada un delito. Miles de personas fueron encarceladas, maltratadas, violentadas y discriminadas por las fuerzas de seguridad por el mero hecho expresar su género no normativo. Por ello, en esta III Marcha Nacional tuvo un tinte político muy grade. Encarnando las denuncias populares, exigiéndole al gobierno de Mauricio Macri, y María Eugenia Vidal, que generen políticas públicas a favor de nuestro movimiento y que implemente ya el cupo/inclusión laboral trans. Claudia Vásquez Haro, expuso “Hoy es un día histórico. No tenemos que ponernos a discutir entre abolicionismo y regulacionismo, sino defender a las personas trans y travestis en todos los ámbitos. Aún más las que no pueden salir de la prostitución y quieren. Hubo un retroceso exponencial en relación a nuestros derechos humanos. El que nos persigue y mata es el Estado” En la actualidad, solo en la Unidad penitenciaria N ° 32 de Florencio Varela están privadas de su libertad 46 compañeras. Hasta diciembre de 2015, eran 33. Hoy incrementó de forma exponencial, más de un 100%. Esto debido a las razias policiales que se dan de forma violenta y recurrente, los armados de causa por la ley 23737 (ley de drogas). La gran diferencia con el actual gobierno es que durante el kirchnerismo no habían matado a ninguna compañera en situación de encierro, y tampoco había faltantes de medicamentos para el VIH y otras enfermedades crónicas. Para hablar de violencia, primero hay que dejar los privilegios de lado. Violencia es no tener trabajo, que comer, estar parada en una esquina prostituyéndote en este frio de invierno. Violencia es el incremento de los travesticidios y transfemicidios, torturas y muertes de compañeras trans y travestis. Violencia es que organizaciones hegemónicas de la diversidad sexual transen con el macrismo, tapen y silencien lo que le pasa a nuestras compañeras.



